5 Mayo, 2016 Comentarios (0) Excursión recomendada, Laciana - Excursion

AL CORNON DE PEÑARRUBIA

Dosmiles Castilla y León

DATOS PRÁCTICOS

Laciana es el valle bonito. La belleza está en la armonía entre el paisaje y su naturaleza, en la sabiduría de sus moradores para conservar desde siempre lo esencial

Altitud Máxima: El Cornón de Peña Rubia (2.188 metros)

Zona: Laciana

Coordenadas: X: 719455 Y: 4767499 Z: 2188

Desnivel: 750 metros, hasta la cumbre.

Distancia: 14 kms. (ida y vuelta)

Dificultad: moderada

Horario: Entre 5 y 6 horas, ida y vuelta.

Descarga de ruta: http://goo.gl/IfMDW1

Material específico: Con nieve imprescindible crampones y piolet.

 

 

Existen algunas zonas de nuestra Comunidad que aún son auténticos paraísos… Y no es necesario que otros hayan llegado antes para descubrirlo como ocurre muchas veces con lugares remotos. Laciana es un orgullo para sus habitantes y cuando en 2003 la UNESCO lo declaró Reserva de la Biosfera, los vecinos y lugareños sintieron que era un reconocimiento venido de fuera a algo que ellos mismos habían reivindicado y sabían.

Era un gesto de orgullo pero también generoso, pues suponía compartir con los demás su preciado tesoro, la simbiosis entre Hombre y Naturaleza en un lugar singular y único. Y es que, es el paisaje o el territorio lo que crea identidad, y son las costumbres, la arquitectura popular, la gastronomía, la forma de ser de las gentes y tantas otras cosas más, las que derivan del entorno donde habitamos del territorio que ocupamos que es lo que en verdad resulta irrepetible.

Laciana es el valle bonito. La belleza no está en sus bosques mixtos que son los mejor conservados de la Cordillera Cantábrica donde predominan el roble y el abedul, los serbales y lo tejos, los acebos y las hayas. Tampoco está en la diversidad de su fauna poblada por rebecos, corzos, perdices, lobos o nutrias. La belleza está en la armonía entre el paisaje construido y su naturaleza, en la sabiduría de sus moradores para conservar desde siempre lo esencial, porque ese no es un hacer inmediato o circunstancial. Ese es un modo ancestral de actuar. Cuando en los años 1870, surgió la necesidad de encontrar fuentes de energía para la siderurgia del acero en España, las minas de carbón fueron la principal actividad de la Comarca y lejos de suponer un impacto ambiental irreversible fue una fuente de desarrollo que hoy, en términos al uso se adjetivaría, con sus luces y sus sombras, de “sostenible”.

Pero la minería cumplió su ciclo y como todo lo que empieza, fue apagándose y terminó. Aún existen serias amenazas ambientales con explotaciones a cielo abierto, pero la huella ecológica en los espacios protegidos ha sabido ser suave e integradora con el entorno y eso ha permitido que hoy, gracias a ese saber hacer, Laciana y Somiedo sean un auténtico paraíso donde vive en libertad el oso pardo o el urogallo para envidia de muchos naturalistas, biólogos y estudiosos europeos y del mundo entero que vivieron una revolución industrial y se quedaron solo con los restos del festín.

Mientras ascendemos hacia El Cornón desde Santa María del Puerto, en la divisoria de León con Asturias, a 1.485m en dirección noroeste, más se alegra nuestro espíritu aventurero pues es tan inmenso el sosiego y tan abrumadora la sensación de libertad que uno siente estar transportado a lugares recónditos lejos de casa, sin pensar que estamos simplemente entre León y Asturias.

Llegar a la cumbre no es difícil. Esta prolongada ventana de buen tiempo que hemos tenido como final de un invierno cargado de temporales, nos anima a salir al monte. Pero nunca en la montaña debemos descuidar nuestra atención. Es necesario programar las rutas, elegir los recorridos. Este transcurre por un cordal que nos permite ir ganando altura hasta el altiplano de Mozarra, (1.810m), sin perder la silueta de nuestra montaña. Continuando el camino nos encaminamos en fuerte pendiente al collado occidental a 2.050m. y desde este punto un breve tramo de gran inclinación nos lleva hasta la cima. Una vez en la cumbre, (2.188m), contemplamos toda la amplia panorámica de la Cantábrica Occidental; al oeste Los Ancares, al este el macizo de Las Ubiñas hasta el pico Miravalles y al sur la Sierra del Catoute, El Bierzo y Los Aquilianos.

 

 

El Cornón es, como dice nuestro colega Gundo en el libro “Montañas de Castilla y León”, sobre todo, una montaña de invierno. Sus laderas describen una silueta casi piramidal de caras planas y marcadas aristas. Ascender hasta sus 2.188m puede resultar en verano una auténtica prueba de esfuerzo, pero en invierno se añaden factores que hacen que no esté exento de peligro. Con la presencia de la nieve, la fuerte oscilación térmica y la escasez de horas diurnas, la montaña se transforma y es necesario llevar siempre un equipo adecuado y saber bien cómo y cuándo utilizarlo. Es muy importante elegir los horarios de ascensión, conocer la orientación de las laderas y saber anticiparse a las condiciones de un medio que puede ser cambiante. Algo tan sencillo como ponerse los crampones puede ser una acción arriesgada si lo hacemos una vez estamos sobre el hielo. Anticiparse es imprescindible y en este caso nunca importará equivocarse, si es del lado de la prudencia. Es eso lo nos hará siempre aprendices de algo nuevo, ganando experiencia y respeto a la montaña. Nuestra actividad será de este modo, más segura y gratificante y convertiremos la ascensión en un placer para los sentidos y una actividad física intensa y emocionante que debemos saber apreciar si queremos después transmitir a todos nuestra pasión.

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