22 Julio, 2013 Comentarios (0) Bitacora

EL PEÑON Y LOS PICOS DE PAMBUCHES

Dosmiles Castilla y León

Hoy hemos vuelto a Picos de Europa en busca de aventura, teniendo como objetivo esencial la ascensión al Peñón. Situado en el macizo Occidental pocos han oído hablar de esta cumbre, y muchos menos serán los que la hayan ascendido. Se trata de una mole rocosa que aparece al norte del farallón de las Torres de Ita, Ciega y Arestas. Sus verticales paredes no pasan fácilmente desapercibidas, y es que no existe ninguna posibilidad de llegar a su cumbre sino es escalando, sin embargo, el hecho de estar en una zona poco concurrida hace que su ascensión raramente se plantee como un objetivo a alcanzar, eso sí, salvo cuando estás expresamente buscando estos rincones solitarios, aislados y tan propicios para la aventura.

 

Puesto que éste último es nuestro caso y además su cumbre supera los dos mil metros de altitud conseguir su cima era para nosotros una asignatura pendiente. Lo cierto es que a pesar de que estuvimos buscando en internet, en guias de montaña y preguntando a quienes conocen muy bien la zona, no encontramos documentada la ruta de ascensión, hasta el punto que llegamos a preguntarnos si alguien, además de nosotros, se plantea locuras como la nuestra de subir a estas cumbres secundarias pero tan bellas.

Nada más llegar a su base, una vez remontada la Horcada de Pambuches salimos de dudas, pues pudimos ver unos viejos cordinos de rápel instalados cerca de la cumbre. Nuestro amigo Martín rápidamente había adivinado por donde discurría el itinerario más evidente hasta la cumbre, por la vertiente oeste y allí estaba precisamente aquel cordino. Manos a la obra. En dos largos de cuerda -más peligrosos por la roca suelta que por el grado de dificultad (dos pasos de V, uno en cada largo)- nos colocamos en la cumbre. Satisfacción, tanto por haber conseguido la cima sin grandes complicaciones, como por estar en una cumbre cuyo número de ascensiones en toda su historia seguramente pueda contarse con los dedos de una mano … e incluso podrá sobrar más de una falange…!

El retorno al valle de Valdeón nos lo planteamos por una ruta alternativa. Nuestra idea es remontar la línea de cumbres en el paso entre la Torre Parda y la Torre de Ita, para bajar hacia el Jou y ascender a los Altos de Pambuches, que también superan los dos mil metros (no confundirlos con los Altos de las Lleras de Pambuches, que están más abajo). Antes, en el collado superior, aprovechamos y ascendemos a otra cumbre significativa situada al oeste de Ita, con unas vistas prodigiosas sobre esa Torre y sobre todo el valle de Valdeón cuyo nombre no parece estar documentado. Desde allí el descenso al Jou es muy rápido, pues todavía hay mucha nieve, y mientras algunos de nosotros ascendemos al Alto de Pambuches, otros se dejan seducir por las verticales paredes de Ita y se entregan de nuevo a la escalada en estos lugares apartados.

Terminada la actividad de cumbres descendemos hacia el Bolo y luego, por el collado de Pambuches, hasta Posada de Valdeón, cansados, pero más felices que nadie por este día tan maravilloso de montaña acompañados de buenos amigos.

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