28 Abril, 2016 Comentarios (0) Aventuras

TOUR TOUBKAL BTT. Recorrido por las tierras del Alto Atlas

Marruecos, reúne las características que hacen que sea, para quienes vivimos en estas latitudes, un destino tremendamente exótico. La importante diferencia cultural y social de este país constituye un importante reclamo, de modo que la idea de organizar un viaje conociendo más a fondo algunas zonas del país siempre había rondado nuestras cabezas. A pesar de que en otros viajes de este estilo que habíamos organizado siempre habían primado destinos alpinos, en busca de atractivas montañas que escalar, en el caso de Marruecos siempre nos atrajo la idea de hacer un recorrido en bicicleta por el macizo montañoso que se extiende alrededor de su cumbre más alta: El Jebel Toubkal -cumbre de mayor altitud de todo el sistema y del norte de Africa-.

Dicho y hecho. En un país como Marruecos, donde la gente siempre está dispuesta a ayudar y a buscar una solución a cualquier necesidad o contratiempo optamos por prescindir de cualquier ayuda externa y decidimos montarnos el viaje por nuestra cuenta, lo cual nos permitía vivir nuestra propia aventura viviendo mucho más el contacto con la población local, dando así también margen a la improvisación en función de cómo fueran desarrollándose las distintas jornadas.

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Empezamos nuestra aventura por el valle de Asni, que dista poco más de 40 kilómetros desde el aeropuerto de Marrakech por la carretera que se dirige hacia el sur, en  busca de las laderas de las cumbres más elevadas del Atlas. Nuestra idea era hacer un recorrido circular y lo iniciamos hacia el oeste. Para ello dejamos la carretera que une Asni con Imlil a la altura Ait-Ali, para acometer los primeros diez kilómetros de subida en los que pasaremos de los 1370 metros a los 2000. En unas 4 horas hemos alcanzado el alto collado y la perspectiva de las cumbres vecinas del Toubkal hacia el sur es espectacular, abriéndose ante nosotros el profundo valle de Azzadene en el que disfrutar de la primera parte de la bajada con un buen firme. El descenso nos lleva hasta los 1600 metros, tras lo que cruzamos el rio para seguir el curso del valle en dirección norte. Los pequeños poblados situados en la parte baja del valle, casi colgados de las empinadas laderas, jalonan nuestro recorrido mimetizándose con el color rojizo de las montañas.  A medida que  el valle se va abriendo hacia el norte el camino va mejorando el firme y recuperamos las buenas pistas que nos llevan hasta alcanzar la carretera que hacia viene de Asni -por el este- y que nos lleva hasta Ouirgane -45 kms de recorrido- y luego hasta Ljoukak , unos treinta kilómetros más, ahora de carretera de poco tráfico en ligera subida.

Las jornadas siguientes nos llevarían  a atravesar la cordillera del Atlas por su línea medular, desde Ljoukak. Una continua subida nos lleva de 1200 metros hasta el collado de Tizi n´Ouacheddene a 2.213 metros de altitud, que abre ante nuestros ojos la vertiente sur del Atlas. A medida que descendemos por la pista vamos obteniendo una amplia panorámica sobre el plano y extenso valle d´Ouineine que contrasta con los verticales y cerrados valles del norte. La bajada es colosal, con un total de 25 kilómetros que nos volverán a dejar por debajo de los 1000 metros, donde la vegetación de encinas de las zonas más altas va dejando paso, a medida que bajamos, a las primeras palmeras y algunos olivos en las proximidades de los pueblos.  Pasaremos por las localidades de Tamselounmt y Tiguenziou para unos kilómetros mas tarde enlazar con la pista que remonta ahora trescientos metros de desnivel para colocarnos en el collado de Tizi Iguer n´Tznar (1317 m). Una formidable bajada nos lleva hacia el valle de Ouzioua.

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Una jornada más hizo falta para colocarnos en la vertiente sur del Toubkal, en una localidad con el nombre de Imlil, curiosamente el mismo nombre que la localidad que, desde la vertiente noreste sirve de punto de partida para la mayoría de excursiones que se dirigen a la cumbre del Atlas. Los paisajes a medida que giramos hacia el este cambian de forma radical, con una mayor presencia de los altiplanos. La orografía del terreno facilita los asentamientos humanos y cada vez vemos más aldeas y más poblaciones, hasta llegar a Ourika Es esta una localidad muy frecuentada por los turistas, pues es la puerta de entrada hacia la cordillera del Atlas más accesible desde Marrakech.

Toda una aventura. Casi 400 kilómetros en 6 jornadas en la que nos empapamos absolutamente de una de las zonas menos conocidas de Marruecos, conviviendo con las gentes y disfrutando de sus costumbres. Un destino que sin duda habrá que repetir.

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